
Daniela Alegría: “Nos dirigimos hacia un mundo de personas más aisladas”
Fuente: La Segunda
¿Puede un robot cuidar de la misma manera que lo haría una amiga? La filósofa Daniela Alegría, doctora en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y la Pontificia Universidad Católica de Chile, lleva tiempo obsesionada con esta y otras preguntas. Experta en ética del cuidado, Alegría ha encontrado en la llegada masiva de la inteligencia artificial un terreno fértil para replantear las relaciones humanas en un mundo cada vez más digitalizado. Aunque con frecuencia responde con más preguntas que certezas, su voz se ha vuelto recurrente en foros, publicaciones y eventos académicos para abordar cómo se redefinirá el cuidado con máquinas ocupando roles tradicionalmente humanos.
“Podemos proteger a un hijo de un daño pero solo si nos preocupamos realmente por él. Es decir, si somos sensibles y conscientes de sus necesidades particulares, sabremos de sus necesidades particulares, sabremos de sus necesidades particulares, sabremos cuándo y cómo cuidar de él”, dice Alegría desde el Tavelli en el Drugstore de Providencia. “Entonces, uno podría pensar: si tengo un robot, ¿también voy a esperar algo así de él? ¿ Le voy a dar un nombre? ¿Voy a esperar que me entienda? Uno empieza a pensar cómo va a ser ese tipo de relación en el futuro”.
A sus 36 años, Alegría es académica en la Universidad Alberto Hurtado, directora del diplomado “Cuidados con Perspectiva de Género” en la misma casa de estudios y coautora, junto a la abogada Lieta Vivaldi, del libro “Reflexiones feministas sobre los cuidados” de LOM Ediciones. El mismo que fue presentado meses atrás por la expresidenta Michelle Bachelet. “Con Lieta nos preocupamos de hacer un libro que analizara los cuidados de distintas perspectivas”, dice Alegría de un volumen que reúne ensayos donde se abordan los cuidados desde disciplinas filosóficas, jurídicas y políticas, y también desde testimonios de cuidadoras, profesionales de la salud, activistas de movimientos sociales y feministas.
La investigación de Alegría en ética del cuidado está marcada por la teoría desarrollada en los ochenta por la psicóloga estadounidense Carol Gilligan, pionera en estudios de género en la Universidad de Harvard, conocida por su crítica al modelo de desarrollo moral de Lawrence Kohlberg. Gilligan propone una perspectiva basada en la ética del
cuidado, que resalta la importancia de la empatía, las relaciones y la responsabilidad en la toma de decisiones morales. Durante su doctorado, Alegría se planteó una pregunta radical: ¿Es posible ser imparcial con nuestros seres queridos? En ese cuestionamiento la teoría de Gilligan cobró especial relevancia. “La ética del cuidado viene a criticar los sistemas éticos dominantes; es una ética a la que le importa la identidad y los proyectos de vida del otro”, afirma.