
Hugo Bello, académico del Magíster en Literatura Latinoamericana: “Nuestros investigadores trabajan temas muy coyunturales”
Hugo Bello es académico de nuestro magíster desde el año 2011. Es doctor en Literatura de la Pontificia Universidad Católica de Chile y director de la carrera Licenciatura en Lengua y Literatura de la Universidad Alberto Hurtado,
Con un enfoque en el siglo XIX chileno y argentino, el también ex director de nuestro programa, señala que su interés está en la teoría literaria y la crítica latinoamericana.
“Es un magíster que ofrece fundamentalmente una perspectiva muy actual y novedosa respecto de la situación general de los estudios literarios en América Latina”, señala en esta entrevista.
Por Martín Oyarce
¿Nos podrías señalar tus líneas de investigación?
He desarrollado investigaciones en literatura chilena principalmente. En específico, el ensayo y la crónica en nuestro país. Me he ido metiendo más en la teoría literaria y en la crítica latinoamericana, como una especificidad del postgrado. Es, además, una cuestión que a mí siempre me ha interesado. En el magíster llevo un curso enfocado en ese contenido. Es una temática que es bien específica y que es parte del sello de nuestro programa.
Es un magíster con un enfoque claro.
Es hiperconcentrado en literatura latinoamericana moderna y contemporánea con relaciones interdisciplinarias con, por ejemplo, el cine, video, pintura y música. Es un magíster de literatura latinoamericana que está bien concentrado, y que cuenta con académicos que trabajan e investigan en literatura chilena, peruana, brasileña o del Río de la Plata.
Podríamos decir también, de manera un poco autocrítica, que por distintas razones nos hemos ido quedando sin literatura colonial, pero también nos concentramos en un par de siglos con un enfoque más directo. Eso le da un plus al magíster, porque nos hace distintos a otros que ofrecen en Chile. Nuestras limitaciones son también nuestras ventajas. Eso lo vuelve muy interesante.
¿Nos podrías comentar tu experiencia como académico del magíster?
En la medida en que me hago más viejo me es más grato hacer clases postgrado y no en pregrado. Es una relación inversamente proporcional. Esto, porque los postgrados suponen una mayor autonomía del estudiante. En el fondo nadie está ahí por casualidad. Está porque realmente le interesa.
Además, en un magíster de literatura nadie está por compensaciones económicas. Es un valor más bien particular y personal. Eso hace que los magísteres sean áreas de trabajo mucho más interesantes. Implica preparar ciertas cosas en las que uno está esperando preguntas, arriesgando alguna parte de sus teorías personales. Tiene esa gracia.
En el caso del estallido social y la actual pandemia, ¿cómo respondió el magíster? ¿Fue flexible en sus contenidos?
Pocas semanas después del estallido, se nos planteó a varias personas escribir sobre el tema y, de repente, estábamos escribiendo sobre estas temáticas en relación a la literatura. En mi caso, cuestiones de carácter genérico discursivas con el estallido, por ejemplo.
Hemos sido capaces de darle cierto vigor a la literatura, a los enfoques y discursividades literarias, con aquellos géneros y problemas que son, a veces, contingentes. Esto, porque varios investigadores del departamento trabajan temas muy coyunturales y relacionados a cuestiones históricas muy contemporáneas, como los derechos humanos, violencia, género, y otras discursividades y tipologías.
Eso responde a una planta académica con experiencia.
Claro, tiene que ver con las tesis que han dirigido y con los proyectos de investigación que están llevando. Nosotros estamos bien abocados a una perspectiva más contingente, más de la contemporaneidad. Generalmente, los estudios clásicos tienen esta reserva personal, en la que el investigador se hace un espacio para hablar de algo que le es muy propio. Nosotros estamos en otra parte de los estudios literarios, en la que, al contrario, nos acercamos con mucha más propiedad a lo que nos es contingente y coyuntural.
Como académico y ex director del magíster, ¿podrías describirlo para aquellos estudiantes que estén interesados en este programa?
Es un magíster que ofrece fundamentalmente una perspectiva muy actual y novedosa respecto de la situación general de los estudios literarios en América Latina, primero por la vinculación que hace entre la literatura y otros medios. Esa es una potencialidad y atributo que nos define. No es una casualidad. Tiene que ver con nuestra vocación también.
Además, la Universidad Alberto Hurtado está siempre muy interesada con cuestiones contingentes. Tenemos la libertad de ser una casa de estudios nueva y joven todavía, que se puede permitir ciertas cosas. Sus profesores también tienen un promedio de edad en el que muchos de ellos están aventurandose a cosas nuevas. Eso hace que la misma universidad tenga una tendencia y una búsqueda por conectarse con lo contingente y contemporáneo, con todo aquello que, de alguna manera, amasa la cuestión política, cultural y social.
Como investigador, ¿por qué crees necesario estudiar la literatura latinoamericana?
Cuando uno mira a América Latina, y la compara con Europa y Estados Unidos, solamente pienso en Chile y veo que hay dos premios nobeles de Literatura y ninguno de Química. Y si pienso el resto de América Latina hay una cantidad impresionante de nobeles de Literatura. Es una experiencia que se repite. Tenemos una historia en la que las expresiones culturales siempre han sido muy fuertes. Tienen que ver con una historia íntima y mundial. En cómo ha estado inserta América Latina en el mundo.
Asimismo, representa menos del 8% de la población mundial y no es casualidad que seamos el continente con más enfermos de COVID. Somos, además, un continente relativamente más nuevo que el resto, pero donde la presencia del capitalismo y la relación con los imperios ha sido muy dramática. Eso ha marcado muchas huellas que son muy difíciles de sacar de un día para otro. La característica de varios nobeles es que son representativos de una literatura donde aparece la perspectiva del mundo popular, mestizo, campesino.
Estudiar literatura latinoamericana tiene mucho sentido, porque tiene mucho que ver con nuestra vida más íntima como cultura, como pueblo.
¿Por qué recomendarías el magíster?
Me parece que ha sabido demostrar que es consistente, que tiene coherencia sobre sí mismo. La mayor parte de sus docentes tienen o han tenido proyectos de investigación formalizada. Además, están investigando temas que, al parecer, son interesantes, porque reciben una y otra vez financiamiento estatal. Y ese estudio se canaliza en los cursos.
Su potencialidad es evidente, y está demostrada con su relación entre lo que se investiga y se enseña. Esa es una de las mejores cosas que se le pide a una universidad, que sus académicos enseñen aquello que investigan, o que investiguen aquello que enseñan. En esos sentidos, el magíster cumple esto de una manera bastante cabal.
